Con custodia compartida, una casa cambia de tamaño cada pocos días. La semana que están los niños hay el doble de platos, de ropa y de juguetes por el suelo; la siguiente, la casa está en silencio. Un cuadrante pensado para una familia fija no aguanta ese vaivén, y lo que suele pasar es que los niños no tienen tareas en ninguna casa o tienen unas en una y nada en la otra.
Lo que suele salir mal
- Tratarlos como invitados. «Total, solo están una semana.» Pero es su casa, y hacer algo en ella es parte de vivir allí.
- Acumularlo todo en su semana. Si sus tareas solo existen cuando están, se les junta todo y la semana con ese padre o madre se vuelve la «semana de limpiar».
- Reglas distintas sin explicación. En una casa ponen la mesa; en la otra, no. Los niños lo notan y lo usan.
- El cuadrante equivocado. Turnos que caen en un niño que no está y que, al no hacerse, cargan en el adulto sin que nadie lo vea.
Cómo organizarlo
- Tareas propias de su edad, en las dos casas. Poner la mesa, recoger su cuarto, dar de comer al perro. Si necesitáis ideas, tenemos una guía de tareas de casa por edad.
- Las mismas, si se puede. No hace falta un pacto entre las dos casas, pero si los dos adultos se ponen de acuerdo en dos o tres tareas básicas, todo es más fácil.
- Que existan solo cuando están. La semana que no están, sus tareas pasan al resto de la casa o, si son solo suyas, desaparecen. Lo que no puede pasar es que se acumulen.
- Apuntad el calendario de estancias. Si las semanas alternas están a la vista de toda la casa, nadie se sorprende de a quién le toca.
- Sin hacer cuentas con ellos. Una semana fuera no es una deuda. Al volver, retoman sus tareas y ya.
Si en la casa hay más gente
Con familias reconstituidas el vaivén es mayor: puede que los hijos de uno estén unas semanas y los del otro, otras. Ahí ayuda mucho que el reparto no dependa de que alguien se acuerde de quién está esta semana, sino de un calendario compartido que lo diga.
Cómo hacerlo en Te toca
En Te toca cada niño es una persona más de la casa, con su color y sus tareas. Las semanas que está en la otra casa se apuntan como ausencias desde el calendario: desde qué día y hasta cuál, y se puede apuntar a varios hermanos a la vez. Mientras tanto:
- Sus turnos en las tareas compartidas los hace el resto de la casa.
- Las tareas que son solo suyas se quedan sin asignar esos días, sin acumularse.
- No le llega ningún aviso, ni a él ni a su móvil si lo tiene.
- Al volver, retoma sus turnos donde estaban, sin deber nada.
Las ausencias no se repiten solas: cada estancia en la otra casa se apunta aparte. Lo práctico es apuntar las del mes de una vez, cuando sale el calendario de visitas.