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¿Es obligatorio repartir las tareas de casa? Lo que dice la ley en España

· 4 min de lectura

El Código Civil obliga a compartir las responsabilidades domésticas y permite compensar con dinero el trabajo en casa. Qué dicen los artículos 68 y 1438, y el caso de Vélez-Málaga.

Respuesta corta: en el matrimonio, sí. Desde 2005, el Código Civil dice expresamente que los cónyuges deben compartir las responsabilidades domésticas. Y desde mucho antes, el trabajo en casa cuenta como contribución económica al matrimonio, hasta el punto de que puede compensarse con dinero al divorciarse. Lo explicamos artículo por artículo, con el caso de Vélez-Málaga que dio la vuelta al mundo en 2023.

Esto no es asesoramiento legal. Es una explicación general. Si estás en un proceso de separación o divorcio, habla con una abogada o un abogado de familia: cada caso depende de sus circunstancias y de la comunidad autónoma.

Artículo 68 del Código Civil: compartir las tareas es un deber

El texto dice así:

«Los cónyuges están obligados a vivir juntos, guardarse fidelidad y socorrerse mutuamente. Deberán, además, compartir las responsabilidades domésticas y el cuidado y atención de ascendientes y descendientes y otras personas dependientes a su cargo.»

La segunda frase la añadió la Ley 15/2005, la misma que reformó el divorcio. Antes la ley hablaba de vivir juntos, fidelidad y socorro; desde entonces, también de fregar, cocinar y cuidar.

¿Qué pasa si uno no cumple?

En la práctica, no hay una «multa por no poner lavadoras» ni un procedimiento para exigir que el otro friegue. Ningún juez va a repartir los turnos de la cocina. El peso del artículo 68 es de principio: deja escrito que el cuidado de la casa no es cosa de uno de los dos, y ese principio se tiene en cuenta en otras decisiones, como las relativas al cuidado de los hijos.

Ojo: el artículo habla de cónyuges, así que se aplica al matrimonio. Las parejas de hecho se rigen por normas autonómicas, que cambian de una comunidad a otra. Y en los territorios con derecho civil propio, como Cataluña, hay reglas específicas.

Artículo 1438: el trabajo en casa se puede compensar con dinero

Este es el artículo que llega a los titulares. Se aplica a los matrimonios en separación de bienes, en los que cada uno conserva lo suyo:

«Los cónyuges contribuirán al sostenimiento de las cargas del matrimonio. A falta de convenio lo harán proporcionalmente a sus respectivos recursos económicos. El trabajo para la casa será computado como contribución a las cargas y dará derecho a obtener una compensación que el Juez señalará, a falta de acuerdo, a la extinción del régimen de separación.»

Dicho de otra forma: si uno de los dos se dedicó a la casa mientras el otro generaba ingresos y patrimonio a su nombre, al terminar el matrimonio puede reclamar una compensación por ese trabajo. Los tribunales han venido exigiendo que la dedicación a la casa haya sido exclusiva o muy predominante, aunque la interpretación se ha ido matizando con los años.

La sentencia de Vélez-Málaga: 204.624,86 euros por 25 años de trabajo en casa

En febrero de 2023, un juzgado de Vélez-Málaga reconoció a una mujer el derecho a cobrar de su exmarido 204.624,86 euros como compensación por el trabajo doméstico y el cuidado familiar durante el matrimonio. Llevaban casados unos veinticinco años en separación de bienes y quedó acreditado que ella se había dedicado esencialmente a la casa y al cuidado de sus dos hijas.

Lo más llamativo fue el cálculo: la jueza aplicó el salario mínimo interprofesional de cada año desde mediados de los noventa. Es decir, puso precio al trabajo doméstico como si hubiera sido un empleo.

Por qué fue tan polémica

La noticia salió en medios de medio mundo y partió la opinión en dos:

No es la primera ni la única resolución de este tipo; la novedad fue sobre todo la forma de calcularla y el eco que tuvo.

Lo que esto dice de tu casa, más allá de los juzgados

La ley deja dos cosas claras: que las tareas de casa son de todos y que son trabajo, con valor económico. Lo que no dice es cómo organizarlo el martes por la noche, y nadie quiere necesitar un juzgado para saber si el reparto de su casa es justo.

Ahí es donde sirve organizarse antes: decidir el reparto juntos, que cada uno sepa lo que le toca y poder mirar de vez en cuando si está siendo equilibrado. Es lo que contamos en por qué repartir al 50 % no siempre es justo.

Te toca organiza la casa, no prepara un juicio

Te toca reparte las tareas, avisa a cada uno de lo suyo y enseña en la pestaña Reparto cómo va quedando el último mes. Sirve para que el reparto se hable con datos en lugar de con impresiones.

Pero conviene ser claros: no está pensada como prueba de nada. Cualquier persona con el código de la casa puede editar las tareas, y la app no guarda un historial pensado para un juzgado. Es una herramienta para convivir mejor, no para litigar.